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miércoles, 25 de febrero de 2015

Decálogo para el curso


1 Organízate. Ordena tus cosas. Funcionarás mejor. 


2 Pide a Dios que te abra el apetito por la ciencia, por el estudio, por la responsabilidad. La etapa que inicias es inversión para el mañana.

3 Aficiónate a la lectura. Mucha televisión te distraerá, no te va a costar; leer sí te costará. El saber leer te llevará al éxito en los estudios. 

4 Sé responsable. Esfuérzate y da tu propia respuesta a las ofertas de estudio y de trabajo de los profesores. 

5 Iluciónate. Mira siempre adelante, con ojos limpios. Con ilusión todo te será más fácil y será un buen motor para avanzar con ganas. 

6 Sé buen compañero, sé buena compañera. Amable, cariñoso y atento. 

7 Utiliza los medios, libros, bolígrafos. No vale decir: “Se me ha olvidado”. 

8 Ten buenos modales. Usa palabras educadas, lávate la boca si se te escapa alguna grosería. 

9 Respeta la vida. Apréciala y que se vea que es así en personas, animales y plantas. 

10 Procura siempre hacer bien las cosas. Te sentirás mejor y te irás superando y estarás satisfecho y contento de ti mismo. Te auto-estimarás y esto va a ser la base de tu superación en todo. 


http://reflejosdeluz11.blogspot.com/

martes, 24 de febrero de 2015

Decálogo para el nuevo curso


1. Que los errores del año pasado no te impidan avanzar en aquellos proyectos e ideales que te marcaste: aportará ilusión a tu trabajo.

2. Vive con intensidad lo que haces. Cuando uno disfruta con lo que aprende o enseña, se nota. No pongas “el piloto automático”.

3. Aprecia lo que realizas. No siempre solemos conseguir lo que pretendemos. Hay que caminar hacia adelante con lo que tenemos.

4. Respeta a las personas que están delante de ti. Si eres profesor, llena de sabiduría a tus alumnos. Si eres alumno, valora el esfuerzo de los que intentan abrirte horizontes.

5. Sé consciente de tus limitaciones. Con ello conseguirás dos cosas: la humildad y el que los demás te puedan ayudar.

6. Encomienda a Dios tus afanes. El te dará la serenidad ante las dificultades, la sabiduría ante los retos, la constancia cuando te ronde la debilidad.

7. Sé persistente en tu responsabilidad. Educar, ni ser educado, es fácil. En el día de mañana se agradecen dos cosas: las personas que se desgastaron por nosotros y los conocimientos adquiridos.

8. Reflexiona sobre los frutos del pasado curso e, intenta, alcanzar aquellos objetivos que no fueron cumplidos.

9. Muéstrate delicado en tus expresiones físicas y verbales. No por ser espontáneo ni duro, somos más personas ni más respetados. Todo lo contrario.

10. Defiende tus ideales cristianos. Que se te vea contento de tu pertenencia a la iglesia de tu amistad con Cristo. Tendrás tu recompensa.

lunes, 23 de febrero de 2015

Oración del alumno


Comienza una nueva etapa en mi vida. 

Sí; Señor. Porque, este momento que voy a inciar, es un período irrepetible. Ya no volverá. 

Lo que no haga, tal vez, nunca tendré la oportunidad de realisarlo

Lo que haga, repercutirá para bien o para mal en un futuro próximo.

Por eso, Señor, quiero que me acompañes en este inicio del curso:

Que me des ILUSIÓN. Para iniciarlo con optimismo y ambición
.
Que me des HUMILDAD. Para acoger todo aquello que sea bueno para mi crecimiento personal, cultural, intelectual y cristiano.

Que me des DOCILIDAD. Para no provocar situaciones que, a la corta o a la larga, puedan condicionar mi vida.

Que me des DELICADEZA. Para tratar con respeto a las personas y a las cosas de alrededor.

Señor;
Tú sólo eres perfecto. Y por ello mismo, porque yo soy hijo tuyo, quisiera que me ayudases a superarme, cada día, en aquello que me haga crecer y prepararme, como persona y como cristiano. 
Amén.

lunes, 16 de febrero de 2015

EL PODER DE TUS ACCIONES


Un día, cuando era estudiante de secundaria, vi a un compañero de mi clase caminando de regreso a su casa. Se llamaba Mike.

Iba cargando todos sus libros y pensé: "¿Por que se estará llevando a su casa todos los libros el viernes? Debe ser un aburrido. Yo ya tenía planes para todo el fin de semana: fiestas y un partido de fútbol con mis amigos el sábado por la tarde, así que me encogí de hombros y seguí mi camino.
Mientras caminaba, vi a un montón de chicos corriendo hacia él.

Cuando lo alcanzaron le tiraron todos sus libros y le hicieron una zancadilla que lo tiró al suelo.

Vi que sus gafas volaron y cayeron al suelo como a tres metros de él.
Miró hacia arriba y pude ver una tremenda tristeza en sus ojos. Mi corazón se estremeció, así que corrí hacia él mientras gateaba buscando sus gafas. Vi lagrimas en sus ojos.

Le acerqué a sus manos sus gafas y le dije, "esos chicos son unos tarados, no deberían hacer esto".

Me miró y me dijo: "¡gracias!".

Había una gran sonrisa en su cara; una de esas sonrisas que mostraban verdadera gratitud.

Lo ayudé a llevar sus libros. Ví que vivía cerca de mi casa. Le pregunté por qué no lo había visto antes y me contó que se acababa de cambiar de una escuela privada. Yo nunca había conocido a alguien que fuera a una escuela privada.
Caminamos hasta su casa, parecía un buen chico.

Le pregunté si quería jugar al fútbol el sábado conmigo y con mis amigos, y aceptó.

Estuvimos juntos todo el fin de semana.
Mientras mas conocíamos a Mike, mejor nos caía, tanto a mi como a mis amigos.

Llegó el lunes por la mañana y ahí estaba Mike con aquella enorme pila de libros de nuevo.

Me paré y le dije: "Hola, vas a sacar buenos músculos si cargas todos esos libros todos los días".

Se rió y me dio la mitad para que le ayudara.
Durante los siguientes cuatro años nos convertimos en los mejores amigos.
Cuando ya estábamos por terminar la secundaria, Mike decidió ir a la Universidad de Georgetown y yo a la de Duke.

Sabía que siempre seríamos amigos, que la distancia no sería un problema.
El estudiaría medicina y yo administración, con una beca de fútbol.

Llegó el gran día de la Graduación. Él preparó el discurso. Yo estaba feliz de no ser el que tenía que hablar. Mike se veía realmente bien.

Era uno de esas personas que se había encontrado a sí mismo durante la secundaria, había mejorado en todos los aspectos. Tenía más citas con chicas que yo y todas lo adoraban. ¡Caramba! Algunas veces hasta me sentía celoso... Hoy era uno de esos días.
Pude ver que él estaba nervioso por el discurso, así que le di una palmadita en la espalda y le dije: "Vas a estar genial, amigo".

(Me miró con una de esas miradas de agradecimiento) y me sonrió: "Gracias", me dijo.

Carraspeó y comenzó su discurso: "La Graduación es un buen momento para dar gracias a todos aquellos que nos han ayudado a través de estos años difíciles: tus padres, tus maestros, tus hermanos, quizá algún entrenador... pero principalmente a tus amigos.

Yo estoy aquí para decirles que ser amigo de alguien es el mejor regalo que podemos dar y recibir y, a este propósito, les voy a contar una historia".
Yo miraba a mi amigo incrédulo cuando comenzó a contar la historia del primer día que nos conocimos.

Aquel fin de semana él tenia planeado suicidarse. Habló de cómo limpió su armario y por qué llevaba todos sus libros con él para que su madre no tuviera que ir después a recogerlos a la escuela.

Me miraba fijamente y me sonreía. "Afortunadamente fui salvado."Mi amigo me salvó de hacer algo irremediable".

Yo escuchaba con asombro cómo este apuesto y popular chico contaba a todos ese momento de debilidad.
Sus padres también me miraban y me sonreían con esa misma sonrisa de gratitud.

En ese momento me di cuenta de lo profundo de sus palabras:

Nunca subestimes el poder de tus acciones: con un pequeño gesto, puedes cambiar la vida de otra persona, para bien o para mal. Dios nos pone a cada uno frente a la vida de otros para impactarlos de alguna manera. Los amigos son ángeles que nos llevan en sus brazos cuando nuestras alas tienen problemas para volar.

viernes, 30 de enero de 2015

LO CORRECTO

(Hermosa reflexión para los papás)

Una tarde, un niño y su padre se encontraban pescando en un lago en las montañas y era el día previo para el comienzo de la temporada de róbalo, así que usaban gusanos de carnada para atrapar percha y pez sol.

El niño decidió practicar su lanzamiento usando un pequeño cabo plateado, al momento que el cebo cayó del agua, su vara se dobló por completo. El y su padre reconocieron al instante que algo enorme se había pegado al anzuelo. Cuando por fin logró subir al bote el pez más grande que había visto en toda su vida, una gigantesca luna había salido sobre el lago, sólo había un problema, el pez era un róbalo.

El padre del niño le echó un vistazo a su reloj y vio que eran las 10:00 p.m., justo dos horas antes del comienzo oficial de la temporada de róbalo.

Hijo, vas a tener que echarlo al agua – dijo el padre.

El protestó diciendo:
Pero nunca lograremos atrapar otro pez tan grande como éste.

Miró a su alrededor y vio que nadie más estaba en el agua para observar la situación, pero por el tono de su padre, el sabía que no era un asunto que podía discutirse. Cuidadosamente quitó el anzuelo de la boca del pez y con mucha delicadeza lo regresó al agua.

El niño estaba en lo cierto, nunca ha vuelto a pescar un róbalo tan grande, pero lo que si recuerda es la lección que su padre le enseñó aquella noche:

LO CORRECTO HAY QUE HACERLO NO SÓLO CUANDO ALGUIEN TE ESTE MIRANDO.

Los ojos de Dios están en todo lugar, mirando a los buenos y a los malos. Proverbios 15,3


domingo, 25 de enero de 2015

HISTORIA DE CANGREJO


(Dedicada a todos los papás)

Hubo cierta vez una reunión muy importante en el fondo del mar. Era la reunión de los cangrejos.
La había convocado uno de los más viejos para tomar en ella, lo que él pensaba, era una decisión muy importante.
Acudieron pues cangrejos de todos los mares, desde los que llegaban de mares pequeños y aguas tranquilas, hasta los que procedían de los océanos más agitados. Aún aquellos que vivían en los ríos contaminados mandaron a su delegado.
La reunión se abrió puntualmente. El viejo cangrejo tomó la palabra y dijo:

“Amigos míos, hemos venido haciendo algo que se ha constituido en un mal ejemplo para el resto del mundo. Es una costumbre que tenemos que cambiar”.

Muy preocupados, todos lo miraban con curiosidad. Un joven cangrejo de río no pudo reprimir la curiosidad, y preguntó:

“¿Y cuál es esa costumbre?” “¿Por qué crees que es un mal ejemplo para los demás seres de la creación?”.

El anciano cangrejo respiró profundo. Muy preocupado tomó de nuevo la palabra y continuó:

“Se lo diré sin rodeos. Debemos de dejar de caminar hacia atrás. Todos nos ponen de ejemplo negativo y hablan de nosotros como retrógradas”.

Un cangrejo colorado que venía de muy lejos, dándose cuenta de lo serio del problema, preguntó:

“¿Y qué propones para remediar el nocivo ejemplo que damos?”.

El anciano cangrejo tomó de nuevo la palabra:
“Seré realista. Para nosotros ya es muy difícil cambiar. Pero para los cangrejos niños será más fácil.
Yo propongo que sus madres les enseñen a caminar hacia adelante”.

Los cangrejos se emocionaron con la sinceridad con que se les había hablado, y secundaron con entusiasmo la moción.
De esta forma quedó instituido que todos los cangrejos que nacieran de ese momento en adelante, serían instruidos por sus madres para caminar hacia adelante.

Cada uno volvió a su hogar. Y las madres empezaron a enseñar a sus pequeñuelos.

Guiaron con amor sus patitas, primero una hacia adelante, luego la otra.

Una y otra vez insistieron en la nueva forma de avanzar.
Los pequeños intentaron seguir las instrucciones, aunque les costaba mucho trabajo. Pero con sinceridad trataron de hacerlo.

Sin embargo, sucedió algo curioso.

Sus mamás les decían cómo debían caminar, pero ellas mismas y todos los demás cangrejos a su alrededor continuaban caminando hacia atrás como siempre.

“¿Cómo es que ellas hacen una cosa y nos enseñan otra?”, dijo un cangrejito muy estudioso cuando las mamás no estaban presentes.

Los demás estuvieron de acuerdo.
Algunos pensaban que era una broma que les querían jugar, otros aducían que debía ser más fácil caminar hacia atrás, puesto que así lo hacían los demás.

En vista de la rebelión, hubo de convocarse a una nueva junta de cangrejos.

“La ley que hemos propuesto no funciona” admitió el anciano cangrejo que siempre decía la verdad.
Y agregó:

“Y no funciona porque no hemos predicado con el ejemplo, y lo cierto es que no podemos pedir a los demás que hagan lo que nosotros no hacemos”.

La historia dice que esa es la razón por la que los cangrejos siguen caminando hacia atrás.

Reflexión
La lección que se desprende de este simpático cuento infantil nos dice a nosotros que los demás prestarán más atención a lo que hacemos que a lo que decimos. . .
Y es una verdad que debemos aprender.

Predicamos mucho más con el ejemplo que con todas las palabras del mundo.


lunes, 12 de enero de 2015

EL ALFARERO Y EL LAVANDERO


Hace mucho tiempo, vivía a orillas del Ganges un alfarero que tenía como vecino a un lavandero. Era este último el más importante de la ciudad; buen trabajador, siempre alegre, tenía una clientela variada y numerosa. Era rico y vivía con un cierto lujo que el alfarero, menos favorecido por la fortuna, le envidiaba de todo corazón. Y hasta tal punto llegó esta envidia, que decidió, sin razón alguna, romper todo trato con su vecino, como si aquella prosperidad adquirida tras largos años de trabajo, pudiera perjudicarle a él en algo.

    Mientras tanto, el lavandero seguía trabajando activamente y era siempre bueno con todos, sin hacer caso del mal humor del alfarero. Finalmente, el envidioso decidió jugar al otro una mala pasada: ¡¡de un modo o de otro tenía que hacerle reventar la bilis!!

    Y con estas poco caritativas intenciones fue a presentarse al rey de la ciudad, que era un buen hombre, aunque poco inteligente, y pronunció ante él el siguiente discurso:

    - El elefante de vuestra Majestad es negro, pero yo sé que el lavandero, mi vecino, conoce un procedimiento que le es exclusivo, y si le ordenáis que lo lave para blanquearlo, lo conseguirá. De este modo os convertiréis en el glorioso dueño de un elefante blanco.

    Al hablar así, no es que se interesara el alfarero por el bien del rey, cosa que le tenía completamente sin cuidado, sino que se decía: “el lavandero recibirá de seguro la orden que he sugerido al rey, y como desde luego no podrá volver blanco al elefante, caerá en desgracia, perderá la clientela cortesana y esto le acarreará el fin de su prosperidad.

    Como el rey tenía desde hace tiempo el deseo de tener un elefante blanco, pensó que no tenía nada que perder haciendo la prueba y mandó a buscar al lavandero y darle la orden de blanquear a su elefante.

    Al oír tales palabras, al lavandero le dieron ganas de reír y de decir al rey que la broma le parecía muy graciosa; pero viendo su aire grave, y recordando que era poco inteligente, se contuvo y permaneció serio. Adivinando enseguida de dónde le venía aquel golpe bajo, se contentó con responder, mirando maliciosamente a los cortesanos que esperaban su contestación:

    - Señor, haré todo lo posible por ejecutar la orden de Vuestra Majestad. Aunque debe saber que en nuestra profesión, antes de lavar ponemos las prendas en remojo en un cacharro con agua y jabón, y sólo después de tenerlas allí durante un tiempo, procedemos al lavado. Esto es lo que debo hacer con el elefante,, pero lo malo es que no tengo un cacharro lo suficientemente grande para realizar esta operación previa.

    Entonces el rey, pensando que la fabricación de un cacharro era propia de un alfarero, hizo llamar a su primer interlocutor y le dijo:

    - Alfarero, amigo mío, voy a seguir tu consejo y dar mi elefante a lavar, pero el lavandero necesita un gran recipiente para echarlo allí en remojo. Te mando, pues, que hagas uno lo suficientemente grande para ello.

    El alfarero, por un momento estuvo tentado de afrontar la cólera del rey confesándoselo todo, pero su envida pudo más y decidió intentar, como fuera, la fabricación de la vasija que se le encargaba. Llamó en su ayuda a todos sus amigos y familiares, reunió con ellos en el jardín una cantidad inmensa de arcilla y en varios días, después de múltiples esfuerzos, consiguieron entre todos hacer un recipiente capaz de contener un elefante. Entonces lo llevaron con gran pompa donde el rey, y este, entusiasmado, lo puso enseguida a disposición del lavandero. El lavandero llenó el enorme recipiente con agua y jabón y declaró que todo estaba preparado para que entrara el elefante. Los guardias de palacio llevaron al dócil animal, pero apenas puso éste la pata en el recipiente, la arcilla se quebró, rompiéndose en mil pedazos.

    Al ver lo sucedido, el rey ordenó al alfarero que hiciera un segundo vaso, que también se rompió. Igual pasó con un tercero y con un cuarto y con otros muchos. O eran tan gruesos que no había medio de hacer hervir el agua en ellos, o tan finos que el elefante los hacía trizas en cuanto ponía la pata encima.

    Y resultó que, obligado a entregarse por completo a este trabajo imposible, el alfarero tuvo que descuidar sus propios asuntos y acabó por arruinarse por completo. Y se hubiera muerto de hambre si el lavandero, que tenía una alma elevada, no hubiera sido el primero en tenderle la mano de la reconciliación. Pues como él bien sabía, la envidia es un sentimiento de bajísima vibración y muchas veces lleva en sí misma su castigo.


lunes, 29 de diciembre de 2014

TRES REGALOS



Se dice que un niño, encontró entreabierta la puerta donde estaba Jesús:

-    Acércate le dijo Jesús con gran ternura ¿Por qué tienes miedo?

-    No me atrevo, no tengo nada para darte.

-    Me gustaría que me dieras un regalo, le dijo Jesús.

El pequeño intruso enrojeció de vergüenza y balbuceó:

-    De verdad, no tengo nada.  Nada es mío.  Si tuviera algo, algo mío, te lo daría.  Mira... y buscando en los bolsillos de su pantalón andrajoso, sacó una hoja de cuchillo herrumbrada que había encontrado.  Es todo lo que tengo, si la quieres, te la doy.

-    No -contestó Jesús- guárdala.  Quería que me dieras otra cosa.  Me gustaría que me hicieras tres regalos.

-    Con gusto dijo el muchacho pero... ¿qué?

-    Ofréceme el último de tus dibujos.

El chico, cohibido, enrojeció.  Se acercó a Jesús y dijo:

-    No puedo... mi dibujo es horrible... ¡nadie quiere mirarlo... !

-    Justamente por eso lo quiero.  Tú puedes ofrecerme lo que los demás rechazan y lo que no les gusta de ti.  Además quisiera que me dieras tu plato.

-    Pero... ¡lo rompí esta mañana! tartamudeó el chico.

-    Por eso lo quiero.  Debes ofrecerme siempre lo que está quebrado en tu vida, yo quiero arreglarlo. Y ahora insistió Jesús:  repíteme la respuesta que le diste a tus padres cuando te preguntaron cómo habías roto el plato.


El rostro del muchacho se ensombreció, bajó la cabeza avergonzado y tristemente, murmuró:

-    Les mentí.  Dije que el plato se me cayó de las manos, pero no era cierto.  ¡Estaba enojado y lo tiré con rabia!

-    Eso es lo que quería oírte decir -dijo Jesús-  Dame siempre lo que hay de malo en tu vida, tus mentiras, tus calumnias, tus cobardías, tus crueldades.  Yo voy a descargarte de ellas.  No tienes necesidad de guardarlas.  Yo te ayudaré a superar tus debilidades y defectos; Quiero que seas feliz y siempre voy a perdonarte tus faltas. 


Y a partir de hoy, me gustaría que vinieras todos los días a mi casa.


Autor Desconocido  

miércoles, 24 de diciembre de 2014

PROPÓSITOS PARA ESTA NAVIDAD



    Si tienes felicidad, compártela.  ¡La Navidad es darse!

    Si tienes tristeza, alégrate.  ¡La Navidad es gozo!

    Si tienes amigos, búscalos.  ¡La Navidad es encuentro!

    Si tienes enemigos, reconcíliate.  ¡La Navidad es paz!

    Si tienes soberbia, sepúltala.  ¡La Navidad es humildad!

    Si tienes compromisos, cumple.  ¡La Navidad es justicia!

    Si tienes errores, reflexiona.  ¡La Navidad es verdad!

    Si tienes odio, olvídalo.  ¡La Navidad es amor!

    Si tienes pecados, conviértete.  ¡La Navidad es gracia!

    Si tienes tinieblas, enciende tu lámpara.  ¡La Navidad es luz!

    Si tienes pobres a tu lado, ayúdalos.  ¡La Navidad es don!

    Si no tienes a Dios, hoy lo encontrarás en cada persona, pues el Niño Jesús quiere nacer en ti.


FELIZ NAVIDAD 2014

sábado, 20 de diciembre de 2014

LISTA DE REGALOS PARA ESTA NAVIDAD


     A los enemigos, el perdón
    A los oponentes, la tolerancia
    A los amigos, el corazón
    Al prójimo, el amor
    A los niños, el buen ejemplo
    A ti mismo, el respeto
    A Dios, tu vida entera

Los días de Navidad son diferentes, mágicos y únicos. En ellos se puede respirar la amistad, la ternura, el perdón, la caridad y la alegría infantil.  La Navidad es la única época del año en que hombres y mujeres abren su corazón a los demás y se tratan como lo que realmente son:  iguales, compañeros hasta el final de los días y no un estorbo que hace más difícil nuestro camino. ¿Qué tendrá la Navidad que hace visibles a los fantasmas para poderlos saludar?

Dios bendiga la Navidad que nos trae sentimientos tan particulares. Nos recuerda a tantos enfermos que necesitan de nuestras oraciones, a pobres que buscan alimento, a niños que sueñan con un pequeño regalo, a solitarios que disfrutan de nuestra compañía. ¡Qué lástima que la Navidad no dura todo el año!  Pero, ya que sólo llega una vez, brindo porque su  espíritu, su magia y su alegría estén contigo, con tu familia y seres queridos, ahora y siempre.

La Navidad no es una fiesta nuestra, es de Jesús pues se conmemora su cumpleaños.  Entonces, dile "Feliz Cumpleaños Jesús" con tu corazón.  Porque la verdadera Navidad, y el propósito de la Navidad, se encuentran en nuestro corazón.  ¡Feliz cumpleaños Jesús!  ¡Feliz navidad para ti!


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