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martes, 24 de mayo de 2016

OFRECIMIENTO A MARÍA AUXILIADORA



Enséñame, oh María Auxiliadora, a ser dulce y bueno en todos los acontecimientos de mi vida; en los desengaños, en el descuido de otros, en la falta de sinceridad de aquellos en quienes creí, en la deslealtad de aquellos en quienes confié.

Ayúdame a olvidarme de mí mismo para pensar en la felicidad de otros; a ocultar mis pequeños sufrimientos de tal modo que sea yo el único que los padezca.


Enséñame a sacar provecho de ellos, a usarlos de tal modo que me suavicen, no me endurezcan ni me amarguen; que me hagan paciente y no irritable; que me hagan amplio en mi clemencia y no estrecho y despótico. Que nadie sea menos bueno, menos sincero, menos amable, menos noble, menos santo por haber sido mi compañero de viaje en el camino hacia la vida eterna. 

Amén.

lunes, 7 de octubre de 2013

Te saludo, María, Nuestra Señora del Rosario


Te saludo, María, Hija predilecta del Padre eterno. Te saludo, María, Madre admirable del Hijo. Te saludo María, Esposa fidelísima del Espíritu Santo.
 
Te saludo, María, mi amada Madre, mi amable Señora, mi poderosa Soberana. Te saludo, mi gozo, mi gloria, mi corazón y mi alma. Vos sois toda mía por misericordia, y yo soy todo vuestro por justicia. Pero todavía no lo soy bastante. De nuevo me entrego a Vos todo entero en calidad de eterno esclavo, sin reservar nada ni para mí, ni para otros.

Si algo veis en mí que todavía no sea vuestro, tomadlo en seguida, os lo suplico, y haceos dueña absoluta de todos mis haberes para destruir y desarraigar y aniquilar en mí todo lo que desagrade a Dios y plantad, levantad y producid todo lo que os guste.

La luz de vuestra fe disipe las tinieblas de mi espíritu; vuestra humildad profunda ocupe el lugar de mi orgullo; vuestra contemplación sublime detenga las distracciones de mi fantasía vagabunda; vuestra continua vista de Dios llene de Su presencia mi memoria, la caridad de vuestro Corazón abrase la tibieza y frialdad del mío; cedan el sitio a vuestras virtudes mis pecados; vuestros méritos sean delante de Dios mi adorno y suplemento. En fin, queridísima y amadísima Madre, haced, si es posible, que no tenga yo más espíritu que el vuestro para conocer a Jesucristo y su divina voluntad; que no tenga más alma que la vuestra para alabar y glorificar al Señor; que no tenga más corazón que el vuestro para amar a Dios con amor puro y con amor ardiente como Vos.
 
Para Vos el ver claro, sin tinieblas; para Vos el gustar por entero sin amargura; para Vos el triunfar gloriosa a la diestra de vuestro Hijo, sin humillación; para Vos el mandar a los ángeles, hombres y demonios, con poder absoluto, sin resistencia, y el disponer en fin, sin reserva alguna de todos los bienes de Dios. Esta es, Bienaventurada Virgen María, la mejor parte que se os ha concedido, y que jamás se os quitará, que es para mí grandísimo gozo.
 
Para mí y mientras viva no quiero otro, sino el experimentar el que Vos tuvisteis: creer a secas, sin nada ver y gustar; sufrir con alegría, sin consuelo de las criaturas; morir a mí mismo, continuamente y sin descanso; trabajar mucho hasta la muerte por Vos, sin interés, como el más vil de los esclavos. La sola gracia, que por pura misericordia os pido, es que en todos los días y en todos los momentos de mi vida diga tres amenes: amén a todo lo que hicisteis sobre la tierra cuando vivíais; amén a todo lo que hacéis al presente en el Cielo; amén a todo lo que hacéis en mi alma, para que en ella no haya nada más que Vos, para glorificar plenamente a Jesús en mí, en el tiempo y en la eternidad. Amén.
 


sábado, 5 de octubre de 2013

A La Virgen María!...



¡Oh Santísima Virgen María! sean una y mil veces benditos vuestros candidísimos labios, que con gozo inexplicable imprimieron tiernos besos en el Hijo de Dios, hecho hombre por dar salud a mi alma.


DIOS TE SALVE MARÍA, 
LLENA ERES DE GRACIAS, 
EL SEÑOR ESTÁ CONTIGO, 
BENDITA TU ERES ENTRE TODAS LAS MUJERES, 
BENDITO ES EL FRUTO DE TU VIENTRE JESÚS, 
SANTA MARIA MADRE DE DIOS, 
RUEGA POR NOSOTROS PECADORES, 
AHORA Y EN LA HORA DE NUESTRA MUERTE. 

AMÉN


Fuente:mariamediadora.com

sábado, 28 de septiembre de 2013

CON MARÍA...




ELLA SIEMPRE ESTUVO CON ÉL...

ESTARÁ TAMBIEN CON NOSOTROS, CONFÍA...



Sal de tu cielo 2

martes, 24 de septiembre de 2013

NUESTRA SEÑORA DE LA MERCED


ORACIÓN

Santísima Virgen María de la Merced, 
madre de los pobres 
y modelo de los que sufren persecución 
por amor y fidelidad a la iglesia, 
 escucha nuestras humildes súplicas 
por la iglesia perseguida y por nuestros hermanos pobres 
a fin de que no sólo no desmayen en la lucha, 
ni vacilen en la fe, 
sino que experimenten los consuelos 
 que reservas a los que perseveran fieles

a las enseñanzas del Evangelio.
Concédenos, madre, 

un corazón generosos 
para saber perdonar 
y para poder trabajar con firmeza y perseverancia en la construcción 
 de una civilización nueva 
donde sea posible vivir con alegría 
 sirviéndonos mutuamente

y amándonos como Jesús nos amó. 

Amén.

sábado, 21 de septiembre de 2013

"Un día en la vida de la Virgen María"

La Virgen María gastaría muchas horas de su día en las labores domésticas

Dice San Lucas en su Evangelio que el ángel Gabriel fue enviado por Dios a Nazaret (cfr. Lc 1, 26), a una virgen llamada María, para anunciarle que iba a ser la madre del Mesías que todos los judíos esperaban, el Salvador.

Hace unos dos mil años Nazaret era una aldea desconocida para casi todos los habitantes de la tierra. En ese momento la Roma imperial brillaba llena de esplendor. Había muchas ciudades prósperas en las orillas del Mediterráneo. El bullicio de mercaderes y marineros inundaba muchas calles y plazas de ciudades portuarias o emporios comerciales. Nazaret, en cambio, era un puñado de pobres casas clavadas en unos promontorios de roca en la Baja Galilea. Ni siquiera en su región tenía una gran importancia. A algo más de dos horas de camino a pie se podía llegar a la ciudad de Séforis, donde se concentraba la mayor parte de la actividad comercial de la zona. Era una ciudad próspera, con ricas construcciones y un cierto nivel cultural. Sus habitantes hablaban griego y tenían buenas relaciones con el mundo intelectual greco-latino. En cambio, en Nazaret vivían unas pocas familias judías, que hablaban en arameo. La mayor parte de sus habitantes se dedicaban a la agricultura y la ganadería, pero no faltaba algún artesano como José, que con su ingenio y esfuerzo prestaba un buen servicio a sus conciudadanos haciendo trabajos de carpintería o herrería.

La casa de María


La casa de María era modesta, como la de sus vecinos. Tenía dos habitaciones. La interior, era una cueva que servía como granero y despensa. Tres paredes de adobe o mampostería adosadas a la roca delante de esa habitación interior sostenían un entramado de ramas, maderas y hojas que servía de techo, y formaban la habitación exterior de la casa. La luz entraba por la puerta. Allí tenían algunos útiles de trabajo y pocos muebles. Gran parte de la vida de familia se hacía fuera, a la puerta de la casa, tal vez a la sombra de una parra que ayudaría a templar el calor del verano.
Casi todos sus vecinos tenían una casa similar. Las excavaciones arqueológicas han sacado a la luz parte del antiguo Nazaret. En las casas se aprovechaban las numerosas cuevas que presenta el terreno para acondicionar en ellas sin realizar muchas modificaciones alguna bodega, silo o cisterna. El suelo se aplanaba un poco delante de la cueva, y ese recinto se cerraba con unas paredes elementales. Posiblemente las familias utilizarían el suelo de esa habitación para dormir.

Oraciones de la mañana

La jornada comenzaba con la salida del sol. Alguna oración sencilla, como el Shemá, y enseguida se iniciaba la dura faena. El Shemá es una oración, tomada de la Biblia, que comienza en hebreo por esa palabra, y dice así: “Shemá Israel (Escucha Israel), el Señor nuestro Dios es uno solo Señor. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma  y con todas tus fuerzas. Guarda en tu corazón estas palabras que hoy te digo. Incúlcaselas a tus hijos y háblales de ellas estando en casa o yendo de viaje, acostado o levantado. Atalas a tu mano como signo, ponlas en tu frente como señal. Escríbelas en las jambas de tu casa y en tus puertas” (Dt 6, 4-9).

Preparación de la comida


Una de las primeras tareas a realizar cada jornada, después de la oración, era la preparación del pan, alimento básico de cada día. Para eso, María, como solían hacer las mujeres, comenzaría por moler el grano de trigo o cebada para hacer la harina. Se han encontrado algunos molinos domésticos, de piedra, de la época de nuestro Señor, que se utilizaban para esta tarea. Después la harina se mezclaba con agua y un poco de sal para formar la masa, a la que se añadía —excepto durante la fiesta de la Pascua— una pizca de levadura. Con la masa fermentada se hacían unas tortas muy delgadas, o unos panecillos, que se cocían en el horno o enterrados en unas brasas, y se comían recién hechos.



La comida de cada día sería bastante parecida a la que conocemos actualmente en las regiones mediterráneas. El pan se partía con la mano, sin utilizar cuchillo, y se tomaba solo o con aceite, y acompañado por vino, leche, fruta, y cuando era posible por algo de carne o pescado. La leche se solía guardar en odres hechos con pieles de cabra cosidas, y se bebía directamente de los mismos. Lo más probable es que casi siempre al tomarla estuviese ácida. De la leche también se obtenían la mantequilla y el queso, que eran alimentos básicos allí donde había ganados, como en Galilea. Otro elemento importante en la alimentación de aquellas gentes era el aceite. Y también se tomaban las aceitunas conservadas en salmuera. El aceite se llevaba incluso cuando se iba de viaje, en unas botellitas planas de arcilla de forma parecida a una cantimplora. También era frecuente beber vino, que solía ser fuerte, y por eso se tomaba habitualmente rebajado con agua, y a veces mezclado con algunas especias, o endulzado con miel.
Entre los guisos más habituales estaban los de garbanzos o lentejas. Las verduras más conocidas eran las habas, los guisantes, los puerros, las cebollas, los ajos, y los pepinos. La carne que más se solía comer era la de cordero o cabra, y algo la de gallina. Las frutas más habituales eran los higos, los dátiles, las sandías y las granadas. Las naranjas, hoy tan abundantes en aquella zona, todavía no eran conocidas en la Galilea en la que vivió Santa María.
Antes de comer cada día, se solían recitar unas oraciones para dar gracias a Dios por los alimentos recibidos de su bondad. La bendición de la mesa se hacía más o menos en estos términos: “Benditos seas, Señor, Dios nuestro, rey del Universo, que nos has dado hoy para comer el pan, fruto de la tierra”. Y se respondía: “Amén”.

Transporte del agua y lavado de la ropa

Para la preparación de la comida, un trabajo duro que era necesario realizar cada día era el transporte del agua. La fuente de Nazaret estaba a cierta distancia, algo más de quince minutos andando desde las casas de la aldea. Posiblemente María iría allí cada mañana a llenar su cántaro, y regresaría a su hogar cargándolo sobre la cabeza, como es costumbre en la zona, para seguir su trabajo. Y algunos días tal vez tuviera que volver a sus inmediaciones en otros momentos del día, para lavar la ropa.


La ropa que tendría que lavar María sería la que utilizaban ella, José y Jesús. La vestimenta habitual estaba compuesta por un vestido o túnica interior, amplia, que solía ser de lino. Caía hasta las rodillas o pantorrillas. Podía ser sin mangas o con mangas hasta la mitad del brazo. La túnica se ceñía al cuerpo con una especia de faja, hecha con una franja larga y ancha de lino, que se enrollaba varias veces alrededor del cuerpo, pero no siempre ajustada de modo liso, sino que en algunas de esas vueltas se formaban pliegues, que podían utilizarse para llevar el dinero. Sobre la túnica se llevaba el vestido exterior, o manto, de forma cuadrada o redondeada, que habitualmente era de lana.

La mayor parte de los días de María fueron, sin duda, totalmente normales. Gastaba muchas horas en las tareas domésticas: preparación de la comida, limpieza de la casa y de la ropa, e incluso ir tejiendo la lana o el lino y confeccionando la ropa necesaria para su familia. Llegaría agotada al final del día, pero con el gozo de quien sabe que esas tareas aparentemente sencillas tienen una eficacia sobrenatural maravillosa, y que haciendo bien su trabajo estaba realizando una tarea de primera magnitud en la obra de la Redención.


http://www.primeroscristianos.com/index.php/blogs/francisco-varo-pineda/item/1362-un-dia-en-la-vida-de-la-virgen

jueves, 12 de septiembre de 2013

FIESTA DEL DULCE NOMBRE DE MARIA

 12 de setiembre



Ha sido san Lucas quien nos ha dicho el nombre de la doncella que va a ser la Madre de Dios: "Y su nombre era Maria". El nombre de Maria, traducido del hebreo "Miriam", significa Doncella, Señora, Princesa.



Ella es la Estrella del Mar, feliz Puerta del Cielo!

jueves, 22 de agosto de 2013

María Reina

FELIZ FIESTA DE MARÍA REINA
22 DE AGOSTO

Fiesta instituida por Pío XII. Se celebra ahora en la octava de la Asunción para manifestar la conexión entre la realeza de María y su asunción a los cielos. 
La Virgen Inmaculada asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial fue ensalzada por el Señor como Reina universal, con el fin de que se asemejase de forma más plena a su Hijo, Señor de señores y vencedor del pecado y de la muerte".


(Conc. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, n.59).

ORACIÓN

Dios todopoderoso, 
que nos has dado como Madre 
y como Reina a la Madre de tu Unigénito, concédenos que, protegidos por su intercesión, alcancemos la gloria de tus hijos 
en el reino de los cielos. 
Por nuestro Señor Jesucristo.
 
Amén.



sábado, 10 de agosto de 2013

El poder de oración de un madre...


Las oraciones de una madre son tan, tan fuertes, que son capaces de atraer la maternal protección de María sobre los hijos. Son capaces de hacer descender la mirada de la Virgen. Que ninguna madre dude de su poder de oración por favor, pues cuando una madre ora por un hijo, los ángeles se mueven, María Santísima trabaja y el Corazón de Dios es sacudido por la ternura paternal.

https://www.facebook.com/alejandro.maria.5?hc_location=stream

sábado, 3 de agosto de 2013

Tus manos, María


Son grandes, porque en ellas, 
todos cabemos

Son pequeñas, porque en ellas, 
se desborda el Misterio de Dios

Son limpias, porque ellas, 
no conocieron la corrupción

Son delicadas, porque ellas, 
acariciaron el tesoro más preciado: Jesús

Son cuidadas, porque ellas, 
fueron bendecidas desde el principio por Dios

Son orantes, porque ellas, 
supieron juntarse para alabar al Creador

Son señales, porque ellas, 
siempre nos enseñan el camino hacia Jesús

Son decididas, porque ellas, 
no se echaron atrás ante las dificultades

Son amantes, porque ellas, 
amaron con locura 

Amén


Padre Javier Leoz

sábado, 27 de julio de 2013

Oración del Papa Francisco a la Madre Aparecida



Madre Aparecida, como Tú un día,
Así me siento hoy delante de Ti y de Dios,
Que nos propone una misión para la vida
Los cuales contornos y límites no conocemos,
Las cuales exigencias apenas entrevemos.
Pero en Tu fe, gracias a la cual
“nada es imposible para Dios”
Tu, oh Madre, nos has flaqueado
Y yo no puedo flaquear.

Aquí está la Servidora del Señor,
que se haga en mí según tu Palabra

Así, o Tú o como Tú,
Yo abrazo mi misión
En tus manos pongo mi vida
Y vamos, Tu-Madre y yo-hijo,
A caminar juntos, a creer juntos,
a luchar juntos, a vencer juntos,
como siempre juntos caminaron Tu y Tu Hijo.

Mujer, aquí está tu hijo!
Hijo, aquí está tu Madre!

Madre Aparecida,
Un día llevaste tu Hijo
Al Templo para consagrarlo al Padre
Para que fuera totalmente disponible a la misión.
Llévame hoy al mismo Padre,
Conságrame a Él
Con todo aquello que soy
y con todo aquello que tengo.

Estoy Aquí! Envíame!

Madre Aparecida,
Pongo en tus manos
Y llevo al Padre nuestros y tus jóvenes,
La Jornada Mundial de la Juventud:
Cuánta fuerza, cuánta vida,
Y cuánto dinamismo que germina y florece
Y que puede estar al servicio de la vida
Y de la humanidad.

Acoge y santifica, oh Padre, a Tu Juventud!

En fin, Madre, te pedimos:
Quédate aquí,
Acoge siempre a tus hijos e hijas peregrinos
Pero ven también con nosotros,
Quédate siempre a nuestro lado
Y acompaña en la misión
La gran familia de fieles,
Sobre todo cuando la cruz pesa de más.
Sostiene nuestra esperanza y nuestra fe.

Sé fiel hasta la muerte y yo
te daré la corona de la vida! 

Amén.


mariamediadora.com

lunes, 22 de julio de 2013

Virgencita Azul de Caacupe, en tus manos la JMJ 2013...


Muchos quisieran estar en Río, para la JMJ, pero no pueden... Acompañemos con nuestras oraciones.
 
VIRGENCITA  AZUL DE CAACUPE, 
ACOMPAÑA Y PROTEJE CON TU MANTO
AL PAPA FRANCISCO EN TODA LA JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD  2013 
EN BRASIL, PROTEJE SU VIDA.
BENDICE E ILUMINA 
A TODOS AQUELLOS QUE PARTICIPAN 
EN ESTE ENCUENTRO
Y, QUE DE TU MANO PUEDAN CONVERTIRSE 
PARA SEGUIR EL CAMINO HACIA TU HIJO AMADO.
 
AMEN


Bendiciones desde Paraguay!!!


martes, 16 de julio de 2013

! Oh, María, Reina y Madre del Carmelo!




Consagración a la Virgen del Carmen

El devoto de la Virgen del Carmen procurará cada día -cuando mejor pueda- hacer esta consagración a su Madre:

"! Oh, María, Reina y Madre del Carmelo! Vengo hoy a consagrarme a Ti, pues toda mi vida es como un pequeño tributo por tantas gracias y beneficios como he recibido de Dios a través de tus manos.

Y porque Tú miras con ojos de particular benevolencia a los que visten tu escapulario, te ruego que sostengas con tu fortaleza mi fragilidad, ilumines con tu sabiduría las tinieblas de mi mente y aumentes en mi la fe, la esperanza y la caridad, para que cada día pueda rendirle el tributo de mi humilde homenaje.

El santo escapulario atraiga sobre mí tus miradas misericordiosas, sea para mi prenda de tu particular protección en luchas de cada día y constantemente me recuerdes el deber de pensar en Ti y revestirme de tus virtudes.

De hoy en adelante me esforzaré por vivir en suave unión con tu espíritu, ofrecerlo todo a Jesús por tu medio y convertir mi vida en imagen de tu humildad, caridad, paciencia, mansedumbre y espíritu de oración.

¡Oh, Madre amabilísima! Sosténme con tu amor indefectible, a fin de que a mí, pecador indigno, me sea concedido un día cambiar tu escapulario por el eterno vestido nupcial y habitar contigo y con los santos del Carmelo en el reino de tu Hijo".

Amén





lunes, 15 de julio de 2013

Gran lección para los que no aman a Nuestra Santa Madre, Ella nunca nos desampara.


UNA VIEJA NOTICIA, CON UN NUEVO E INESPERADO DESENLACE


El 12 de octubre de 1995, día de N. S. Aparecida, durante el programa Palabra de Vida, trasmitido por la TV Record, el Pastor Sérgio Von Helder tuvo lo que podemos llamar de acceso de furia, tomado por un descontrol y total falta de respeto por la creencia ajena, comenzó a patear la imagen de la Patrona del Brasil, generando una de las mayores polémicas religiosas de la historia reciente de nuestro país (Brasil). El “Obispo” de la Iglesia Universal del Reino de Dios, llegó a ser condenado por “incitar a la discriminación de prejuicio religioso, a través de palabras y gestos”, pero su mayor pena él ni se imaginaba cuál sería…

Un día de éstos, en la TV Canção Nova (canal 20 UHF Rio de Janeiro), durante la homilía el Padre Edmilson recordó el hecho que nos parecía tan distante, pero que él trajo a la superficie por su final más que sorprendente.



Cierto tiempo después de episodio, el Pastor Von Helder comenzó a sentir fuertes dolores en la pierna izquierda, la misma con la cual había pateado la imagen de la Virgen. Poco a poco los dolores, hasta entonces sin explicación, fueron aumentando hasta el punto que tuvo que buscar ayuda médica. Von Helder probó varios tipos de tratamientos en el país, pero sin resultados… el dolor sencillamente no cedía.

Por recomendación de los médicos, Sérgio fue a buscar ayuda en los Estados Unidos, en una clínica especializada. Allá estuvo un buen tiempo internado. Según él mismo, Sérgio, el tratamiento era el mejor posible.

Pero había una enfermera que le dedicó, siempre, una atención especial, lo acompañaba en los momentos más difíciles y de intenso dolor, principalmente durante las noches en que el dolor no pasaba por nada del mundo, ella cuidada su pierna y le daba confort y esperanza. El tiempo fue pasando y poco a poco el tratamiento daba resultado hasta lograr la sanación completa.

Su alegría era tanta que, muy conmocionado, resolvió dar una fiesta de agradecimiento y despedida a todo el equipo que lo había tratado. Durante la fiesta, Sérgio se dio cuenta que la enfermera, que había sido tan importante en su recuperación, no estaba en la fiesta. Entonces fue en busca del Director de la Clínica con el propósito de saber dónde estaba la enfermera, negra, simpática y atenta que lo había amparado en todas esas noches de dolor y desespero… Y para su gran susto, el Director le dijo no conocer a tal enfermera y que no había ninguna enfermera negra que trabajara en esa área del Hospital. Sergio insistía preguntando aún a otros médicos y enfermeras, inclusive si no podría ser de alguna otra área del Hospital, pero nadie siquiera imaginaba quién pudiera ser ella. Fue ahí cuando cayó de rodillas, en llantos, en plena fiesta, dándose cuenta de lo sucedido… Nadie entendió lo que sucedió en ese momento, solamente Sérgio. Cayó en cuenta que todo ese tiempo, la enfermera que estuvo a su lado en todos esos momentos de dolor y dificultades era Nuestra Señora la Virgen Aparecida.

Embargado de vergüenza y remordimientos, Sérgio se convirtió al Catolicismo y hoy cuenta su historia a quien lo quiera escuchar… Un testimonio de fe tardía, pero nunca es tarde para la bondad infinita de Dios y el cariño y el gran amor de María, nuestra Madre, que aún humillada no abandonó a un hijo en su dolencia.




El Amor de Nuestra Madre es tan grande para sus hijos.... Bendita seas Madre Mía!!!

sábado, 13 de julio de 2013

TUS OJOS MARÍA


¡Ojos que no ven, corazón que no siente!, dice el viejo refrán. 

En María, esto no se cumplió. Vivió siempre con los ojos puestos en los planes que Dios tenía preparado para Ella.

En Nazaret, con sus pupilas dilatadas, dijo que "sí". Que, estaba dispuesta, como un cheque en blanco para que Dios firmase cuando quisiera y como quisiera.

En el crecimiento de Jesús, abrió bien los ojos para que, Jesús, anduviese por los caminos que conducían a Dios.

En el final de la vida de Jesús, aún con lágrimas, nunca el sollozo se antepuso a la altura con la que, María, encaró y vivió la pasión, la muerte y la resurrección de Cristo. 


Y es que, María, abrió los ojos para Dios y, además, le brindó todo su corazón. ¿Se puede esperar más por parte de Dios? ¿Pudo dar más una humilde nazarena que a sí misma?

¿Detrás de que corren nuestras miradas?
¿Vemos la profundidad de las cosas y de los acontecimientos o nos quedamos en la superficialidad?
¿Somos solidarios cuando contemplamos causas injustas que hacen sufrir?
Presentamos, ante María, unas gafas. Que Dios nos ayude a no perderle de vista.


Padre Javier Leoz

martes, 9 de julio de 2013

NUESTRA SEÑORA DE CHIQUINQUIRÁ


Sobre una rústica tela de algodón de procedencia indígena, un pintor español, llamado Alonso de Narváez pintó con bastante arte, una imagen de la Virgen del Rosario. En su paleta usó colores al temple, con pigmentos naturales tomados de la composición mineral de la tierra y del zumo de hierbas y flores de la región. Como el lienzo era casi cuadrado (44 pulgadas de alto por 49 de ancho), el artista balanceó y completó el espacio añadiendo, a los lados de la Virgen del Rosario, las imágenes de San Antonio de Padua y de San Andrés Apóstol por ser el primer patrono del encomendero que solicitaba la imagen y el segundo, del fraile que la había mandado a hacer.

En 1562 el cuadro fue colocado en un capilla techada de paja en la que se filtraba la lluvia y con ella la humedad del ambiente. Esto, unido a la acción del aire y el sol dejaron la pintura en tan mal estado que muy pronto era ya imposible reconocer lo que había sido pintado en ella. En 1577 la deteriorada imagen fue llevada al sitio de Chiquinquirá y abandonada en el cuarto que tiempo atrás sirviera de oratorio a la familia. Ocho años más tarde llegó a este lugar María Ramos, una piadosa sevillana, quien después de arreglar y limpiar la modesta capilla colocó en ella el borroso lienzo que un día llevara la imagen de la Virgen del Rosario. El viernes 26 de diciembre de 1586 la imagen recobró prodigiosamente su color y su brillo original en una restauración instantánea, que cerró los rasguños y agujeros de la tela cubriéndolos de luz y color.

La Virgen del Rosario que ocupa el centro del cuadro mide aproximadamente un metro de alto; su mirada se vuelve hacia la izquierda, desviando la atención hacia el Niño casi desnudo que lleva en sus brazos. Es una imagen serena cuya delicada sonrisa irradia gran dulzura. El color de su rostro es pálido, lo mismo que el del Niño. Curiosamente, éste lleva en la mano derecha un pajarito de vivo plumaje que un cordel sujeta a su dedo pulgar y de la mano izquierda deja colgar un pequeño rosario. 

Nuestra Madre apoya su cuerpo sobre una media luna, en una posición que sugiere que va de camino. Cubre su cabeza una toca blanca recogida sobre el pecho, y un manto azul celeste envuelve su vestido de color rosado. Con el dedo meñique de su mano izquierda sostiene un rosario que le cae en el medio del cuerpo y en la mano derecha porta un cetro de reina. El cuadro conserva las huellas del pasado deterioro y es cosa notable el que las figuras, que de cerca se ven imprecisas o borrosas, adquieren su relieve y profundidad cuando se observan a cierta distancia. Al lienzo se le han superpuesto dos coronas, un cetro, dos rosarios y 27 escudos de oro que dan un hermoso relieve al cuadro, cuyo marco, formado por semicircunferencias de plata, porta las insignias de la condecoración presidencial. Durante trescientos años el cuadro de la Virgen del Rosario de Chiquinquirá se presentó a los fieles sin protección alguna, contándose por millares los objetos que anualmente tocaban la endeble tela de algodón. Los devotos usaban largas varas o cañas para hacer llegar hasta el bendito lienzo diversos objetos de devoción. Es algo realmente admirable que la tela se conserve intacta, a pesar de que tanta manipulación, por fuerza debió haber destruido totalmente el frágil tejido de algodón. Desde 1897 un grueso cristal protege la pintura de las inclemencias del tiempo y del roce con los devotos peregrinos.

Pío VII la declaró patrona de Colombia en 1829 concediéndole fiesta litúrgica propia. La Virgen de Chiquinquirá fue coronada canónicamente en 1919 y su santuario declarado Basílica en 1927.


Plegaria de S.S. Juan Pablo II de consagración a la Virgen de Chiquinquirá


1. ¡Dios te salve, María! 
Te saludamos con el Angel: Llena de gracia.
El Señor está contigo (cf. Lc 1, 28).

Te saludamos con Isabel: ¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¡Feliz porque has creído a las promesas divinas! (cf. Lc 12, 27).

2. ¡Tú eres la llena de gracia! 

Te alabamos, Hija predilecta del Padre.
Te bendecimos, Madre del Verbo divino.
Te veneramos, Sagrario del Espíritu Santo.
Te invocamos, Madre y Modelo de toda la Iglesia.
Te contemplamos, imagen realizada de la esperanza de toda la humanidad.

3. ¡El Señor está contigo! 

Tú eres la Virgen de la Anunciación, el Sí de la humanidad entera, el misterio de la salvación.

Tú eres la Hija de Sión y el Arca de la nueva Alianza en el misterio de la visitación.

Tú eres la Madre de Jesús, nacido en Belén, la que lo mostraste a los sencillos pastores y a los sabios de Oriente.

Tú eres la Madre que ofrece a su Hijo en el templo, lo acompaña hasta Egipto, lo conduce a Nazaret.

Virgen de los caminos de Jesús, de la vida oculta y del milagro de Caná.

Madre Dolorosa del Calvario y Virgen gozosa de la Resurrección.

Tú eres la Madre de los discípulos de Jesús en la espera y en el gozo de Pentecostés.

4. Bendita… 

porque creíste en la palabra del Señor,
porque esperaste en sus promesas,
porque fuíste perfecta en el amor.

Bendita por tu caridad premurosa con Isabel,
por tu bondad materna en Belén,
por tu fortaleza en la persecución,
por tu perseverancia en la búsqueda de Jesús en el templo,
por tu vida sencilla en Nazaret,
por tu intercesión en Caná,
por tu presencia maternal junto a la cruz,
por tu fidelidad en la espera de la resurrección,
por tu oración asidua en Pentecostés.

Bendita eres por la gloria de tu Asunción a los cielos
por tu materna protección sobre la Iglesia,
por tu constante intercesión por toda la humanidad.

5. ¡Santa María, Madre de Dios! 

Queremos consagrarnos a Ti.
Porque eres Madre de Dios y Madre nuestra.
Porque tu Hijo Jesús nos confió a todos a Ti.
Porque has querido ser Madre de esta Iglesia de Colombia y has puesto aquí en Chiquinquirá tu santuario.
Nos consagramos a Ti todos los que hemos venido a visitarte en esta celebración solemne de los cuatrocientos años de la renovación de tu imagen.
Te consagro toda la Iglesia de Colombia, con sus Pastores y sus fieles:
Los obispos, que a imitación del Buen Pastor velan por el pueblo que les ha sido encomendado.

Los sacerdotes, que han sido ungidos con el Espíritu
Los religiosos y religiosas, que ofrendan su vida por el reino de Cristo.
Los seminaristas, que han acogido la llamada del Señor.
Los esposos cristianos en la unidad e indisolubilidad de su amor con sus familias.
Los seglares comprometidos en el apostolado.
Los jóvenes que anhelan una sociedad nueva.
Los niños que merecen un mundo más pacífico y humano.
Los enfermos, los pobres, los encarcelados, los perseguidos, los huérfanos, los desesperados, los moribundos.

Te consagro toda esta nación de Colombia de la que eres, Virgen de Chiquinquirá, Patrona y Reina.

Que resplandezcan en sus instituciones los valores del Evangelio.

6. ¡Ruega por nosotros pecadores! 

Madre de la iglesia, bajo tu patrocinio nos acogemos y a tu inspiración nos encomendamos.

Te pedimos por la Iglesia de Colombia, para que sea fiel en al pureza de la fe, en la firmeza de la esperanza, en el fuego de la caridad, en la disponibilidad apostólica y misionera, en el compromiso de promover la justicia y la paz entre los hijos de esta tierra bendita.

Te suplicamos que toda la Iglesia de Latinoamérica se mantenga siempre en perfecta comunión de fe y de amor, unida a la Sede de Pedro con estrechos vínculos de obediencia y de caridad.

Te encomendamos la fecundidad de la nueva evangelización, la fidelidad en el amor de preferencia por los pobres y la formación cristiana de los jóvenes, el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas, la generosidad de los que se consagran a la misión, la unidad y la santidad de todas las familias.

7. “Ahora y en la hora de nuestra muerte” 

¡Virgen del Rosario, Reina de Colombia, Madre nuestra! Ruega por nosotros ahora. 

Concédenos el don inestimable de la paz, la superación de todos los odios y rencores, la reconciliación de todos los hermanos.

Que cese la violencia y la guerrilla.

Que progrese y se consolide el diálogo y se inaugure una convivencia pacífica.

Que se abran nuevos caminos de justicia y de prosperidad.

Te lo pedimos a Ti a quien invocamos como Reina de la Paz.

¡Ahora y en la hora de nuestra muerte! 

Te encomendamos a todas las víctimas de la injusticia y de la violencia, a todos los que han muerto en las catástrofes naturales, a todos los que en la hora de la muerte acuden a Ti como Madre y Patrona.

Sé para todos nosotros, Puerta del Cielo, vida, dulzura y esperanza, para que juntos podamos contigo glorificar al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

¡Amen! 



http://webcatolicodejavier.org/VirgenDeChiquinquira.html

sábado, 6 de julio de 2013

Tesoro venerado de todo el universo


Dios Te salve, María, Madre de Dios, Tesoro venerado de todo el universo, Luz que no se apaga. De Ti nació el Sol de la justicia, Cetro de la verdad, Templo indestructible.
Dios te salve María, Morada de Aquél que ningún lugar contiene, Tú que hiciste crecer una espiga que no se marchitará nunca.
Por Ti los pastores alabaron a Dios. Por Ti es bendecido, en el Evangelio, el que viene en nombre del Señor.
Por Ti la Trinidad es glorificada.
Por Ti se adora la Cruz en el mundo entero.
Por Ti exultan los cielos.
Por Ti la humanidad caída fue reedificada.
Por Ti el mundo entero finalmente conoció la Verdad.
Por Ti se fundaron iglesias en toda la tierra.
Por Ti el Hijo de Dios hizo resplandecer su Luz sobre los que permanecían en la oscuridad, bajo la sombra de la muerte.
Por Ti los apóstoles pudieron anunciar la salvación a las naciones.
¿Cómo cantar dignamente tu alabanza, ¡oh Madre de Dios, por Quien la tierra entera se estremece de júbilo?



San Cirilo de Alejandría (+444) . Padre y Doctor de la Iglesia

sábado, 15 de junio de 2013

CUANDO MARÍA TRABAJA...


Cuando María trabaja los ángeles descienden y ascienden, los hombres se llenan de gozo, los milagros son 'arrebatados' de las manos de Dios y los demonios huyen despavoridos. Haz la prueba, no hay nada que sea negado a la Madre de Dios. Ella es Reina de cielo y tierra.

Alejandro María

sábado, 8 de junio de 2013

María Santísima, Esposa del Espíritu Santo




Cuando María ha echado raíces en un alma, realiza allí las maravillas de la gracia que sólo Ella puede realizar, porque Ella sola es Virgen fecunda, que no tuvo ni tendrá jamás semejante en pureza y fecundidad. 

María ha colaborado con el Espíritu Santo a la mayor obra que ha sido posible, es decir, la Encarnación del Verbo. En consecuencia, Ella realizará también los mayores portentos de los últimos tiempos. La formación y educación de los grandes santos, que vivirán hacia el fin del mundo, están reservadas a Ella, porque sólo esta Virgen singular y milagrosa puede realizar en unión del Espíritu Santo, las cosas singulares y extraordinarias. 

Cuando el Espíritu Santo, su Esposo, la encuentra en un alma, vuela y entra en esa alma en plenitud y se le comunica tanto más abundantemente cuanto más sitio hace el alma a su Esposa. Una de las razones principales de que el Espíritu Santo no realice maravillas portentosas en las almas, es que no encuentra en ellas una unión suficientemente estrecha con su fiel e indisoluble Esposa.

San Luis-María Grignion de Montfort

Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen n°35 y 36


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